
El signo de Cancer, asociado a la cualidad nutricia y generatriz del zodÃaco, también se relaciona con la denominada âPuerta de los Hombresâ o âpitr-yânaâ [âvÃa de los padres (o antepasados)], y se considera, es el sector energético a través del cual llegan las almas al mundo de la encarnación. Dejan su mansión temporal en la Luna (Regente de Cáncer) y se vinculan al devenir de los seres, la Rueda del Samsara Hindú o la Gilgul HaNesahamot (Rotación de las Almas) de la Kabbalah.xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" />
A la Luna se le adjudica la regencia del ser espiritual conocido como el Arcángel Gabriel, que en la tradición ha sido mensajero de revelación y portador de buenas nuevas.
Gabriel significa âEl fuerte de Diosâ y es el Arcángel de la Anunciación y de la Resurrección. Se le representa con una Trompeta, que en un principio estaba asociada al Cuerno de la Fertilidad. Por ello Gabriel es el agente divino de la Fecundación, su fuerza esta en la capacidad de originar la vida.
Gabriel personifica el poder creativo de la Vida, y en el modelo cabalÃstico del Ãrbol de la Vida, pertenece a la sephirah de Yesod, que dentro del esquema del Hombre Primordial (Adam Kadmon) tiene que ver con los genitales tanto macrocósmica como microcósmicamente, Yesod es la fecundidad de los mundos.
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